Economia

Por un “error matemático” en la nueva fórmula jubilatoria, los haberes sufrirán pérdidas en diciembre de cada año

30/12/2020

Por un “error matemático” en la nueva fórmula jubilatoria, los haberes sufrirán pérdidas en diciembre de cada año

La Cámara de Diputados aprobó el martes por la noche una nueva fórmula jubilatoria de movilidad para 2021, después de la suspensión de ese beneficio durante este año. Pero a largo plazo quedarán rezagados de los índices oficiales por un “error” detectado por especialistas.

Sucede que el proyecto con media sanción del Senado prevé ajustes trimestrales con dos cálculos diferentes. Marzo, junio y septiembre se actualizan por salarios (el mejor índice entre el índice del INDEC y el RIPTE) y la recaudación tributaria de ANSES.

En esos tres períodos, la variación del salario se calcula sobre el anteúltimo trimestre previo al incremento. Por ejemplo, en marzo se toma octubre, noviembre y diciembre de 2020. Y los recursos surgen de comparar la variación anual en igual período.

En diciembre, en cambio, se introduce un tope que determina la elección entre el menor de los índices A y B. El primero es el mismo cálculo que en los trimestres previos (salarios y recursos tributarios) y el segundo es la variación de la recaudación anual de ANSES incrementada en un 3%, descontados los aumentos de marzo, junio y septiembre.

Así, si la recaudación total incrementada en un 3% (B) fuera siempre superior al mix entre recaudación tributaria y salario (A), se aplicará este última y el haber no participará de la mejora. Si, por el contrario, los recursos fueran inferiores, se adoptará este índice y el ajuste será menor a la evolución salarial (ver gráfico más abajo).

Dicho de otro modo, el haber en diciembre obtendrá siempre el peor de los dos resultados. “En los dos escenarios el jubilado siempre pierde: o cobra menos que los activos, o no participa de la riqueza de la Nación”, advierte la directora de la Comisión de Seguridad Social de la Federación Argentina de Colegios de Abogados (FACA), Elsa Rodríguez Romero.

Aumentos “a cuenta” y con tope

El problema es que en caso de que las jubilaciones sigan siempre a los salarios, las primeras no participarán nunca de una mejor recaudación. Mientras que si hay inestabilidad económica o se aplica el índice A y B en forma alternativa los haberes se distanciarán cada vez más de los activos y la recaudación.

El hecho de que haya un tope implica además que los pagos en marzo, junio y septiembre son “a cuenta” del cálculo en diciembre, ya que a fin de año se evalúa la evolución anual de la recaudación y si no fue buena (por ejemplo, por cambios en impuestos), las jubilaciones se verán afectadas por esas decisiones.

“(El tope) es una garantía para el Estado, le está diciendo al jubilado que le va a pagar en función de la recaudación, siempre que no le haya ido muy mal, en cuyo caso le paga menos”, señaló Rodríguez Romero.

El nuevo esquema tampoco recompone los haberes. Por el cambio de fórmula, los jubilados perdieron 20 puntos entre 2017 y diciembre de 2019. Luego, en 2020, la mínima aumentó 35,3% y la máxima un 24,3%, por debajo del 42% que correspondía por la inflación del año anterior.

De esa forma, la nueva movilidad se aplicará sobre jubilaciones disminuidas y privadas durante un año de la movilidad por una emergencia que solo afectó los ingresos de los adultos mayores. Por todos estos motivos, los especialistas prevén que los cambios van a traer nuevos reclamos judiciales.