Espectáculos

Murió a los 67 años el actor Carlín Calvo

11/12/2020

Murió a los 67 años el actor Carlín Calvo

El popular actor Carlos Andrés Calvo murió este viernes a los 67 años. Fue su gran amigo Javier Faroni, con un conmovedor mensaje en Twitter, quien comunicó la triste noticia.

“Fuiste todo lo importante en mi vida… Me enseñaste de chico a ser quien soy. Nunca pensé que este momento llegaría pero fui feliz teniéndote a mi lado, amigo. ¡Te amo con todo mi alma! Descansa en paz, Caaaarlloossss”, escribió el productor, acompañando su posteo con una serie de fotos juntos, tomadas a lo largo de toda una vida compartida.

Carlín había sido internado el sábado 23 de noviembre por una infección generalizada que habría sido producida por la mala colocación de una sonda vesical. Su salud se encontraba delicada desde hacía años, después de sufrir un accidente cerebro vascular (ACV) en 1999, y otro en 2010.

 

Calvo, Carlín para todos, nació el 21 de febrero de 1953 y creció en la localidad bonaerense de San Antonio de Padua. En cuarto grado en la escuela preparaban la obra La Cenicienta, y cuando hubo que elegir al príncipe las maestras no dudaron en quién era el indicado. Pero no todo era color de rosa para Carlín: lo expulsaron de siete colegios secundarios.

A los 17 decidió incursionar en el escenario para realizar algo que le salía de forma natural: vincularse con el sexo femenino. Sin embargo, algunos papeles mínimos en programas de Canal 7 y 9 le hicieron descubrir que el mundo del espectáculo era lo suyo. Comenzó a estudiar en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático y tomó clases con reconocidos maestros como Augusto Fernández, Lito Cruz, Elsa Berenguer y Agustín Alezzo. En esa época además militaba en la Juventud Comunista.

“Íbamos a las peñas, me bancaba cada cosa para tratar de enganchar minas… Hasta que me cansé de tantas empanadas y zambas, y dejé mi carrera política para correr mujeres en otros ámbitos más divertidos…”, recordaba.

En 1974 formó parte del elenco de La lección de Anatomía. Fue la primera de las muchas obras teatrales en las que participó desde las consideradas “serias” como Equus, Fray Mocho, Al fin al cabo es mi vida y otras más populares como Días de fiesta. Con Ricardo Darín compartió escenario en Extraña pareja. La dupla arrasaba en boleterías, las mujeres deliraban por ellos.

Después de Extraña pareja protagonizaron Taxi y otra vez colgaron el cartelito de “no hay más localidades”. Susana Giménez le ofreció protagonizar Sugar, pero a una semana del estreno fue separado del elenco y su lugar lo tomó Arturo Puig. La amistad entre Darín y Calvo se rompió para siempre. Nunca se supo bien qué pasó entre ellos. Problemas de egos, malentendidos, cruces verbales, vaya a saber. Años después el periodista Luis Ventura lanzó una versión que no parece descabellada acerca del origen de la discusión: Calvo habría intentado seducir a Susana, en ese momento pareja de Darín.

 

En cine trabajó en ¿Qué es el otoño?, Los hijos de López y Ritmo amor y primavera. Pero sin dudas su personaje más audaz fue en Adiós, Roberto. En ella un hermoso y joven Carlos Calvo se descubre gay a medida que conoce a Víctor Laplace. La película se estrenó en 1983, tiempos donde el matrimonio igualitario lejos de ser un derecho era un tema tabú.

En televisión la gran oportunidad le llegó con el Cholo Minelli, su inolvidable personaje en El Rafa. En la novela era el hijo de Alberto de Mendoza y formaban un triángulo amoroso con Alicia Bruzzo. Pero si la oportunidad se la brindó el Cholo la gloria la alcanzó en 1990 cuando junto a Pablo Rago interpretó a Carlín Cantoni en Amigos son los amigos, por Telefe. El programa llegó a medir 50 puntos de rating e inmortalizó frases como “Vos fumá”; “Es una lucha”; “Qué hacés, péndex” o “el macho del pirulín”.

En 1998 se enamoró de Carina Galucci, y parecía que se retiraba a disfrutar de una vida más tranquila pero unos días antes de terminar el año, cuatro hombres con escopetas lo asaltaron cerca de su quinta en Ituzaingó y lo tomaron de rehén. En enero, Carlín conducía por la autopista del Buen Ayre, junto a su mujer embarazada de siete meses, llovía y el asfalto estaba mojado. En un momento perdió el control del auto y chocó contra un guardarail. El impacto le provocó un sangrado en el cerebro que le trajo constantes cefaleas y lo obligó a controles médico periódicos.

El actor se preparaba para protagonizar la miniserie Drácula por América. Buscaba darle una vuelta a su carrera con un papel lejos del actor de comedia. Pero en medio de las grabaciones sufrió un ACV, estuvo once días internado y perdió parte de la movilidad de su cuerpo. Para rehabilitarse viajó a Cuba donde realizó intensos tratamientos para recuperarse y volver a actuar. El nacimiento de Facundo, su primogénito, fue el mayor aliciente para no rendirse.

En el 2006 nació Abril, su segunda hija. Regresó al teatro con El prisionero de la segunda avenida, dirigido por Norma Aleandro y con Soledad Silveyra, después hizo Casi un ángel. Volvió a la televisión en El Hacker y Costumbres argentinas y filmó la película Comodines con Adrián Suar.

Pero en 2010, luego de casi una década juntos, se separó de su mujer, meses después un nuevo golpazo de la vida lo dejaría contra las cuerdas. Se preparaba para estrenar la obra Taxi en Mar del Plata pero unos instantes antes de salir a escena sufrió un nuevo ACV. Si el primero fue terrible el segundo fue peor porque afectó su parte cognitiva.

Carina Galucci contó las consecuencias: “Perdió la capacidad de leer y escribir. Solamente firma y escribe su nombre. No tiene la memoria inmediata y confunde palabras, pero comprende perfectamente todo lo que se le dice. Lo mejor es que no tome conciencia de esta situación, goza de la vida de otra manera”.

Para recuperarse se instaló en un departamento en el barrio de Belgrano con la asistencia de tres enfermeras las 24 horas. Su ex mujer y sus hijos lo acompañaban y visitaban todos los días.

Rodeado del incondicional apoyo de sus amigos, del afecto de su ex mujer pero sobre todo del amor de sus hijos Facundo y Abril, los días del actor que convocaba multitudes transcurrieron sin darse por vencido. Jamás abandonó sus tratamientos, en la medida de sus posibilidades iba a ver a su hijo jugar al fútbol y nunca se perdía un partido televisado de Boca. Cada vez que salía de su casa se encontraba con el cariño sincero y el apoyo de la gente que le gritaba “vamos, Carlín” o alguno de sus latiguillos.

El 21 de febrero de este año, Carlín cumplió 66 años y su hijo le dedicó un emotivo saludo desde su cuenta de Instagram. “Feliz cumpleaños a vos, papoto. Te amo mucho. Gracias por seguir luchando siempre por nosotros y agradezco cada momento que puedo compartir con vos y soy feliz de tenerte acá conmigo. Sos mi ídolo pa. ¡Te amo!”.